martes, 3 de noviembre de 2020

MOTÖRHEAD – BASTARDS – 1993

 


MOTÖRHEAD – BASTARDS – 1993

 

Y tenemos por aquí el disco número once de esta legendaria banda que contribuyó a definir el modelo a seguir para el metal extremo y definitivamente fueron uno de los precursores del llamado movimiento de la New wave Of British Heavy Metal (NWOBHM). Después de su anterior “March or die” (1992) y la salida de su baterista Philty Animal, en este disco tenemos el ingreso ya formal de Mickey Dee quien le dio a esta banda un nuevo empuje ya que este señor tiene unas capacidades geniales para con el instrumento, lo que le permitió a Motörhead resurgir como la banda que es. En este caso las guitarras y los riffs suenan con una caña inusitada, arañando por momentos el thrash metal. Un regresar a su sonido clásico, pero con más potencia, dejando un disco que ha sido memorable hasta hoy y que, en los últimos años de existencia, se estuvieron tocando muchas de las canciones en los conciertos y que ahora son los nuevos clásicos. Es genial que en medio de la era grunge de esos años se hayan grabado discos tremendos como éste, que no se dejaron llevar por la tendencia musical de la época, y es que esto paso porque tuvieron que cambiar de sello disquero. Un trabajo firme aguerrido y poderosos que en su tiempo nos hizo mover la cabeza a gusto y que colocó a Motörhead como una banda sumamente importante en una época en la que el grunge reinaba y no existía otra cosa más que éste. La producción es excelente, la grabación es potente de veras y la portada, muy sencilla pero contundente. El disco contiene 12 canciones de las cuales destacan: “On your feet or on your knees”, “Burner”, “I am the sword”, “Death or glory”, “Bad woman”, “Liar”, “We bring the shake” y “Devils”.  El disco salió a la venta el 29de noviembre de 1993 bajo el sello de XYZ records.

 

Calificación: 9 de 10 puntos.

domingo, 25 de octubre de 2020

MOTÖRHEAD – MARCH OR DIE – 1992




MOTÖRHEAD – MARCH OR DIE – 1992


Para mi modo de ver este fue el último disco con el sonido clásico de Motörhead antes de irse posteriormente hacia un sonido más potente y más agresivo como hicieron en el posterior “Bastards” (1993), del que hablaremos en una siguiente entrega. Por lo pronto estamos ante un disco bastante accidentado ya que Phillip John Taylor alias “Philty Animal” si baterista, ya había dejado la banda en 1991. Para este trabajo Lemmy Kilmister conto con la presencia de Mikey Dee, Tommy Aldridge y el propio Philty que apenas grabó una canción con ellos. Igual se contó con la colaboración de Slash y Ozzy Osbourne en el tema “I ain’t no Nice guy” casualme tocada también por Philty Animal. Un disco que no es lo mejor de Motörhead, pero tiene los elementos para decirse que tiene mucho de su esencia, en el que la llegada de la era grunge no los saco de su rollo y, aunque fue un disco que pasó desapercibido para mí desde esos años, no desmerece que estuvieron haciendo su lucha para sobrevivir en una época ya bastante difícil para el rock clásico como se le conoció antes. La producción es aceptable, la grabación igual es buena pero le faltó trabajarse más y la portada muy simple. El disco contiene 11 canciones de las cuales destacan: “Stand”, “Bad religion”, “Jack the ripper”, “I ain’t no nice guy”, “Asylum choir”, “You better run” y “Name in vain”. El disco salió a la venta el 14 de agosto de 1992 bajo el sello de Epic records.


Calificación: 7 de 10 puntos


jueves, 15 de octubre de 2020

IRON MAIDEN – THE X FACTOR – 1995

 


IRON MAIDEN – THE X FACTOR – 1995 

En esta década de los años 90 solo habían dos opciones: renovarse o morir y definitivamente esto le iba a pasar a la doncella de hierro después de la salida de su cantante Bruce Dickinson por diferencias creativas y no se que rollos más. Ahora con la entrada del ex Wolfsbane, Blaze Bayley, todo parecía que iba a cambiar y así fue. A Steve Harris no le quedó de otra que llevara a su banda hacia otra dirección y es que esto lo consiguió gracias a los fuertes coqueteos con el rock progresivo que vimos en discos como el “Seventh son of a seventh son” (1998) y a las ganas de hacer una canción larga, como fue “The sign of the cross” hasta ese entonces, la segunda más larga después de “Rhyme of the ancient mariner” de su disco “Powerslave” (1984), lo cual me queda claro ya que al componer este tema hicieron alusión a la novela “El nombre de la rosa”. Las guitarras fueron reestructuradas desde cero, logrando unos riffs más centrados, un tanto más pesados, ya no escuchamos las armonías características de la era de Adrian Smith - aunque ya se supo que no fue él el de la idea de armonizar con terceras sino de Dennis Stratton – y cuyo sonido explotaron hasta su salida, dejando a esta banda en una deriva que los llevó a reducir su capacidad compositiva al mínimo, lo cual fue resanado perfectamente en este material, el décimo de su carrera. Hicieron un disco de buena calidad, con canciones adaptadas a la voz más grave y de un timbre más sombrío de su nuevo cantante lo cual le dio a la banda en sí un sonido bastante más oscuro y destino a lo que hicieron en sus discos anteriores. Estructura musical que siguen usando hasta hoy. Solos bestiales, temas muy lentos en sus introducciones la mayoría con pasajes acústicos o semi acústicos (como burla a Bruce que quería hacer algo así), una batería de Nicko McBrain que suena salvaje, muy realista el sonido y sin filtrar, temas muy sobrios y mucha madurez musical, haciendo un disco bastante asombroso que con el pasar de los años se escucha desde una óptica diferente lo que nos hace analizar que en su momento no se le dio la oportunidad a Blaze Bayley de consolidarse como el nuevo frontman de la banda gracias a las mentes cerradas de muchos disque metaleros de ese entonces que odiábamos a muerte al movimiento grunge de esos años. Un trabajo que sigue siendo espectacular después de 25 años de haberse grabado y que sienta el inicio de unos cambios en esta banda que ya le hacían falta si no es que iban a acabar como muchas más de ese entonces. La producción es excelente, la grabación es magistral, todos los detalles cuidados al máximo y la portada es increíble, el ver sentado a Eddie Maiden en la silla eléctrica. El disco contine 11 canciones de las cuales destacan: “Signo of the cross”, “Lord of the flies”, “Man on the edge”, “Fortunes of war”, “the aftermath”, “Judgement of heaven”, “The Edge of darkness” y “The unbeliever”. El disco salió a la venta el 2 de octubre de 1995 bajo el sello de EMI records.

 

Calificación: 8 de 10 puntos.

jueves, 1 de octubre de 2020

METALLICA – 1991



METALLICA – 1991

Uno de los discos que no debieron existir y sin embargo existen, fue este. Así como el grunge mato al glam/hard rock/heavy metal, el llamado “Black álbum” de Metallica, casi mató al thrash metal. Un disco que de alguna manera orilló a muchas bandas a buscar un sonido más espeso que el que propusieron estos chamacos en su tiempo gracias a la producción de Bob Rock a quien contrataron después de que Lars Ulrich, escuchara el álbum de Mötley Crüe, “Dr. Feelgood” (1989) y le asombrara la forma como sonaba la batería de Tommy Lee y la guitarra muy espesa de Mick Mars. Una historia que cambiaría el rumbo de la música. Ya estos chamacos estaban entrando a sus treinta años y tenían ganas de dejar atrás el vertiginoso sonido de sus años mozos y experimentar con algo que en su momento sería repudiado y hasta hoy, más. Siguiendo la tendencia musical de ese entonces, que fue impuesta por el glam metal, querían grabar un disco con temas más simples, con guitarras más espesas, una batería mejorada y un par de baladas por ahí. Algo impensable pero que ya arañaban con la canción “Fade to black” de su disco “Ride the lightning” (1984) y que les hizo ganar un buen número de detractores. El disco en sí no es malo. Después de 29 años de volverlo a escuchar con más detenimiento, se percibe que se hizo un buen trabajo en todos los sentidos. Todos los músicos optaron más por la melodía sin perder su espíritu fiero de hacer metal y, al menos, lo sostuvieron. Un disco que en lo personal no me fue indiferente. Era yo un adolescente cuando lo escuché y aunque conocía poco de Metallica, tengo que admitir que me impresionó en ese momento. Fue gracias a este disco que nació mi interés de aprender a tocar la guitarra eléctrica (Interés que se terminó de consolidar con el “Rust in peace” (1990) de Megadeth). Un trabajo que tiene feeling, intensidad, destaca el trabajo vocal de James Hetfield y que gracias a él se creó la categoría de mejor guitarra rítmica, dejando atrás a Malcom Young de AC/DC, donde Kirk Hammet mantuvo su esencia como guitarrista experimentando con cosas más ajenas a lo que solía hacer, Lars Tocando como baterista “normal” y la entrada de Jason Newsted en el bajo que finalmente si se le escuchaba. Todo conjugado con un sonido innovador, especialmente en los riffs que sonaban densos, espesos, potentes a pesar de la ralentización, con un sonido que desde los años de Black Sabbath no se escuchaban y que llevaron al metal hacia una audiencia más generalizada. Si esto fue para bien o para mal, fue un sonido que revolucionó el concepto de metal en ese entonces y hasta hoy, se sigue percibiendo su legado, sobre todo en los músicos jóvenes que se interesan en aprender algún instrumento y toman algunas canciones como punto de referencia y como influencia musical. Un disco interesante, que ha resistido el paso del tiempo, que no se dejó doblegar por el sonido grunge y que sentó la base primordial del llamado posteriormente Groove metal, que tomó la afinación de las guitarras de la canción “Sad but true”. La producción es fenomenal, la grabación muy innovadora para su tiempo y la portada es una enorme mancha negra con un Metallica atenuado y una víbora enroscada casi imperceptible. El disco contiene 12 cancniones de las cuales destacan: “enter sandman”, “Sad but true”, “The unforgiven”, “Wherever I may roam”, “Through the never”, “Nothing else matters” y “My friend of misery” (la mejor del disco para mi gusto personal). El disco salió a la venta el 12 de agosto de 1991 bajo el sello de Elektra records.

 

Calificación: 8 de 10 puntos.

lunes, 28 de septiembre de 2020

STEELHEART – TANGLED IN REINS – 1992

 


STEELHEART – TANGLED IN REINS – 1992

 

Sin duda esta banda sentó un muy buen ejemplo de lo que es hacer buen glam de alto nivel y gran calidad aunado a excelentes canciones tal y como lo demostraron en su anterior disco “Steelheart” (1990) donde destacaron excelentes canciones y sobre todo la genial voz de Miljenko Matlijevic quien es una de las mejores voces del glam metal alcanzando timbres muy altos que dejan fríos a Sebastian Bach o a Axl rose. De todos modos, esta es una gran banda que tenía de todo para seguir evolucionando y que mejor que en este trabajo en el que se les oye mucho mejor acoplados y ensayados, donde los temas y los riffs de guitarra son tremendos, con este sorprendente disco en el que no perdonan nada. Donde despliegan su talento a todo lo que da, pero con mejor escuela, con mejor nitidez y sobre todo con excelentes ejecuciones. Una balada que supera a la melosa “I’ll never let you go” de su anterior trabajo, un material que se escucha de principio a fin en el tiempo exacto y con los temas perfectamente bien estructurados y cuajados. Para mi modo de ver y escuchar, el mejor disco de Steelheart. Es una pena que con la llegada de la era grunge estos trabajos fenomenales se hayan quedado arrumbados en un rincón, sobre todo porque estas bandas estaban ya en el camino de perfeccionar su sonido para darle a la era post glam el toque final necesario para consolidarse como un género muy importante dentro del ancho mundo del metal. La producción es de primera para la época, la grabación es excelente y la portada muy buena la verdad. El disco contiene 11 canciones de las cuales destacan: “Loaded mutha”, “Sticky side up”, “Late for the party”, “Love’em and I’m gone”, “Take me back home”, “mama don’t you cry” y “Dancin’ in the fire”. El disco Salió a la venta el 10 de julio de 1992 bajo el sello de MCA records.

 

Calificación: 10 de 10 puntos.

martes, 1 de septiembre de 2020

HELLOWEEN - MASTER OF THE RINGS – 1994

 



HELLOWEEN - MASTER OF THE RINGS – 1994

 

Sin duda este disco marcó el final y el principio de una era de esta banda ya que llevaba sobre sus espaldas el fallecimiento de su baterista Ingo Schwitchtemberg y la funesta salida de Michael Kiske quien quiso hacerse al divo con Michael Weikath y le salió mal. A lo mejor su estilo vocal no encajaba con este disco o a lo mejor sí, pero sí hacía falta un cambio de dirección en el sonido y en el estilo vocal y de la banda Pink 69, tuvo que llegar el señor Andi Deris y el ex baterista de Gamma Ray Uli Kusch. De plano estos dos le inyectaron nueva energía a esta banda y con un poco más de libertad creativa al guitarrista Roland Grapow, le dieron una nueva cara y un nuevo sonido a estos chamacos que nuevamente reinventaron ese power metal que crearon hacía años atrás con un sonido más rasposo gracias a las guitarras Gibson y actualizado a esa década noventera llena de sonidos grunge por todas partes y que llevaron a muchas bandas a cambiar su dirección o a desaparecer con los fracasos que esto traía consigo. Afortunadamente, no paso esto con ellos. Un disco que si bien no es lo mejor de Helloween llevó a muchos fans a cuestionar su estaba bien lo que hacían en ese entonces. Un disco que superó a los dos anteriores, pero no tenía aún el empuje necesario para que se pueda decir que valió la pena el cambio. Fue difícil adaptarse al cambio, sobre todo por la costumbre que había con la voz de Kiske quien también de fue por el rollo cristiano y lo hizo dejarlos. Se percibía que la música tenía para más y lo sabían, por eso pulieron más sus composiciones. Con todo, el disco es muy bueno, tiene canciones muy buenas unas y muy malas otras mas las intenciones de no dejarse intimidar por una audiencia difícil estaban muy firmes y con muchas ganas de arrasar intentando recuperar los fans que perdieron tras los “Keepers” y generar a nuevos. Un trabajo bien producido, bien hecho, con composiciones bastante más potentes, muy buena producción donde destaca mucho el feroz sonido y las evoluciones con el instrumento de Uli Kusch quien es uno de los mejores bateristas del mundo. La portada en alusión a la novela de J.R.R. Tolkien es muy sencilla y elocuente. El disco contiene 11 canciones de las cuales destacan: “Sole survivor”, “where the rain grows”, “Why?”, “Perfect gentleman”, “the game i son”, “Secret alibi” e “In the middle of a heartbeat”. La edición limitada en digipack contiene un disco en el que vienen canciones que no salieron en el disco. El disco salió a la bemnta el 8 de julio de 1994 bajo el sello de Castle Communications records.

 

Calificación: 7 de 10 puntos.

martes, 25 de agosto de 2020

DEF LEPPARD – RETRO ACTIVE – 1993

 


DEF LEPPARD – RETRO ACTIVE – 1993

Aunque no es considerado dentro de los álbumes principales de esta banda, podría decirse que si lo fue en cierta forma ya que representó un camino hacia lo estaba por llamarse la evolución de Def Leppard hacia la década que empezaba de los años noventa. Este disco aunque cargado de temas reciclados y sobrantes de sus anteriores discos marca el final de la era de esta genial banda como se le conoció en los años ochenta e inicio su transición hacia una caída en picada que tres años más tarde se diera con el fatídico “Slang” (1996) y ahí hasta abajo que les costó su permanencia en su sello disquero. Un disco de auto covers a excepción de Action de la banda Sweet, y que curiosamente muchos de la era juvenil de ese momento atribuyó que era una canción propia de ellos, algo parecido a Cum on feel the noise con Quiet Riot de la banda Slade. Un disco con una producción que enfatizó el sonido de Def modernizandolo pero sin perder su escencia, una batería que sonaba genial a pesar de ser electrónica, temas muy buenos que inexplicablemente no aparecieron en sus discos anteriores y versiones raras de los temas nuevos. Aquí escuchamos las últimas grandes baladas de hard rock melódicas, nostalgicas y profundas. La interior de Joe Elliott es magistral. Me atrevo a decir que es su mejor trabajo con las baladas hasta ese entonces. Un disco que no es álbum pero si lo fue en cierta forma. Un disco que trascendió hasta ahora por estar prácticamente despidiendo a la era glam y dando paso a la música con sonido espeso y oscuro del rock alternativo que estaba en boga y que muchos grungers amaban a morir. La última huella a manera de homenaje al genial compositor y guitarrista Steve Clark el cerebro creativo de esta mítica banda que ahora está sumida en el olvido. La producción es impecable, la grabación hermosa y la portada al estilo de Magritte con el tocador que da la imagen de una calavera a lo lejos. De las mejores y altamente reconocible hasta hoy. El disco contiene 14 canciones de las cuales destacan: “Desert Sony”, “Fractured love”, “Two steps behind”, “She’s too tough”, “Ring of fire” y “I wanna be your hero”. El disco salió a la venta el 3 de octubre de 1993 bajo el sello de Bludgeon Riffola/Mercury/Polygram records.

Calificación: 9 de 10 puntos